Los cables de baja tensión son fundamentales en la distribución eléctrica para instalaciones residenciales, comerciales e industriales. Ya sea para tendidos aéreos o canalizaciones subterráneas, seleccionar el conductor correcto asegura seguridad, eficiencia y cumplimiento normativo.
¿Qué son los cables de baja tensión?
Son aquellos diseñados para operar con tensiones menores a 1000 V. Se usan comúnmente en redes de distribución secundaria, sistemas de iluminación, control y fuerza. Se fabrican en cobre o aluminio y vienen con recubrimientos aislantes como PVC o XLPE.
Conductores eléctricos para redes aéreas: características y aplicaciones
Los conductores eléctricos para redes aéreas deben ser resistentes a la intemperie, flexibles, livianos y de instalación sencilla. Se instalan sobre postes y estructuras metálicas, con soportes o ménsulas que permiten mantener la separación y la tensión adecuada.
Aplicaciones típicas:
- Calles, parques y alumbrado público
- Conexiones rurales
- Entradas de servicio aéreas a comercios o viviendas
Cables eléctricos subterráneos: protección y durabilidad
Los cables eléctricos subterráneos están diseñados para instalarse en ductos o directamente enterrados. Requieren aislamiento reforzado y resistencia a la humedad, presión y agresiones químicas del suelo.
Ventajas:
- Mayor seguridad
- Protección ante vandalismo o clima extremo
- Menor impacto visual
¿Cómo elegir el tipo de cable adecuado?
Debes considerar:
- Tipo de carga (iluminación, fuerza, motores)
- Longitud del tendido y caída de tensión
- Entorno (interior, exterior, subterráneo, marino)
- Cumplimiento de normativas como la NOM-001-SEDE
En ACDIELEC, te asesoramos para elegir la solución más eficiente y segura para tu proyecto.


